martes, 28 de agosto de 2012
Lejos de aquí, siendo tu de mi.
A veces se llego aún punto en que la vida se vuelve una especie de ironía.. dejando sabores agridulces mezclados con la sintonía de los silencios... se escucha la lluvia cayendo en la partida de un hermoso atardecer... oscureciendo la poca luz que quedaba del día.. una dulce y cálida voz del mas allá susurra en mis oídos y escucho a lo lejos el cantar de las aves.. detrás de la oscuridad de la noche caen las gotas de lluvia en mi rostro como lágrimas cayendo de mis ojos, junto a mi mirada perdida entre la oscuridad sin dejar tiempo ni espacio entre la claridad.. mis manos temblorosas acarician el borde de una taza de té.. el cual ya se ha enfriado después de tanto estar allí sin haberlo tocado... solo escucho ese susurro y los latidos de mi corazón que se aceleran ante el pequeño ruido del viento golpeando las puertas y ventanas.. esperando ver a lo lejos esos ojos que anhelo ver y ese cuerpo que deseo tocar el cual el tiempo me ha hecho extrañar.. apago la vela que me da luz.. para poder cerrar mis ojos y lograr observarte aunque no estés allí.. para iluminar mis pupilas que solo desean verte y tocarte sutilmente a través de mi mirada que es tuya, y que desde siempre te ha pertenecido.. busco en el viento el olor de tu aliento, de tu cuerpo.. tocar tus manos como la brisa que me acompaña en esta noche dulce y fría.. y no es mas que tu ausencia que se convierte cada vez mas en una larga lejanía... mientras mis manos imploran tenerte.. mis besos probarte y mis frías manos tocarte, amo tus palabras en el tiempo que se han convertido en el diario de mis deseos... mas allá del que tu aquí de mi.. anhelo como niña volver a tenerte aquí..
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